The Future Bites™

Por Pedro Porraz Cortés

La música es una de las cosas más importantes en la vida humana; pero en  este artículo no hablaré de la música popular, más bien  explicaré algunos pensamientos sobre el nuevo álbum del músico británico Steven Wilson.

Extrañamente me he dado cuenta de que mi círculo social no conoce a Wilson, por lo que siento que debería dar un poco de contexto. Wilson es famoso por ser un músico progresivo; algo así como lo que toca Pink Floyd, Gentle Giant, Frank Zappa, o Rush. Para Wilson, esto sólo significa que la música cuenta una historia, y es por eso que la “mejor manera” de escuchar música es  a través de un álbum. 

Aunque escuchar un álbum sea lo recomendado, el mismo Wilson tiene canciones que por sí solas son una gran experiencia, e incluso pueden escucharse en la radio, como EMINENT SLEAZE, del nuevo álbum, The Future Bites™ (2021), Permanating, de To The Bone (2017), o, aunque de su antigua banda Porcupine Tree, Trains, In Absentia (2002). La música de Wilson  es famosa por ser muy depresiva, y no lo puedo negar; pero eso no debe ser un pretexto para no escuchar música. 

Ahora, la razón por la que escribo sobre Wilson es por lo que ha sucedido en los últimos días con su nuevo álbum. Como fiel artista progresivo, Wilson nos cuenta una historia con su música, pero esta vez no se limitó a hacerlo sólo con la música, sino que lo hizo con las mismas copias físicas de sus discos, casets, vinilos, etc. 

Dos de los principales temas de The Future Bites™ son el consumismo y la exclusividad, y esto queda muy claro por la canción Personal Shopper. La canción tiene un video musical muy interesante en el que un varón va por el centro comercial comprando artículos, pero ¡oh, vaya!, en realidad, está perdiendo partes de su cuerpo; pierde los dedos por un anillo, la boca por un lipstick, y las manos por un par de guantes. Claramente esta parece ser una crítica al consumismo y blah blah blah… lo interesante es que Wilson decidió que vendería sólo 500 cajas Delux, y en ellas, canciones exclusivas que no están en el álbum tradicional , como la mejor versión de Personal Shopper, la cual dura 20 minutos y tiene unas fantásticas secciones de música electrónica bailable. Y es más, vendió una caja Ultra Delux de un solo ejemplar con una canción que sólo podrá escuchar la persona que compró dicha caja a £10,000 (los cuales obviamente son  donados a una buena causa). 

Lo que quiero señalar con este es que el álbum es tanto una crítica social como una oda a lo que comúnmente condenamos, el consumismo. Las palabras de Wilson en las canciones nos cuentan cómo alguien se aleja de todos, cómo se pierde en el egoísmo, cómo vende su identidad a las grandes corporaciones; pero las acciones de Wilson, y algunas entrevistas, nos muestran que no importa que nos digan que somos unos Zombies de centro comercial, seguiremos haciendo lo mismo; haciendo del álbum una oda al consumismo (de hecho, el mismo Wilson lo dice en algunas de sus entrevistas). 

Es esta ambigüedad temática, oda o crítica, lo que me parece admirable del álbum. Es la sátira que hace Wilson de la era Amazon . The Future Bites™, nos lleva a disfrutar de canciones poperas y también a enfrentarnos con nosotros mismos; a los fans nos hace odiar que sólo se vendieran 500 cajas Deluxe con canciones que tal vez no podremos escuchar, y al mismo tiempo nos hace ver que nosotros somos los mismos que vendemos nuestra identidad a las corporaciones.

Después de este enfrentamiento con uno mismo, también pasa algo muy curioso y fascinante: las 500 personas con las cajas Deluxe compartieron la música exclusiva, incluso el hombre que gastó £10,000 ha decidido compartir con todos la música que, si así lo decidiese, él podría ser el único no involucrado en la grabación del álbum que la escucharía; pero en realidad no importa lo que ha decidido este hombre, a todos los demás nos ha dejado claro Wilson que somos unos Zombis celosos, egocéntricos sin identidad, sin autenticidad, sin pensamiento… si el hombre comparte, nosotros le agradecemos que lo haya hecho, y lo vemos como un hombre de las masas que se preocupa por nosotros, lo mediocres y más iguales que otros; pero si no lo comparte, nosotros lo veremos como un ser odioso que nos odia a los que somos tan basura como él, pues también deseábamos ese producto exclusivo que nos daría la ilusión de ser únicos en un mundo de iguales. 

Vale mucho la pena escuchar este álbum. Nos hace bailar, deprimirnos, encontrarnos con nuestra desdicha, y nos da esperanza social.

PD. Si pueden, escuchen las canciones exclusivas de los 500; valen mucho la pena y nos dan la opción de escuchar al Wilson que todos amamos por sus grandes composiciones experimentales, progresivas y depresivas a más no poder, o de escuchar a un Wilson popero que nos hará bailar mientras lloramos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s