La primera cara de la moneda: la familia

Por Juan Pablo Garrido Domínguez

Si fuera el caso de que me preguntaran: ¿Cómo defines el 2020?, yo respondería con dos palabras, que pienso, no solamente yo diría si fuera otro al que le hicieran esta pregunta. El año 2020 para mí se resume en: familia y crisis. El 2020 fue una moneda con dos caras, las cuales, dependen una de la otra para formar el concepto. Porque no existe moneda sin dos caras, así como no existe una vida que no comprenda momentos difíciles y momentos de alegría. Hay veces que lanzamos la moneda de la vida y no sabemos qué cara nos va a tocar, pero eso sí, como en todo volado, siempre tenemos la oportunidad de elegir qué lado queremos. Y si al final perdimos, la vida nos da la opción de que nosotros podamos revertir el orden del azar y transformar nuestra elección. Y pienso que la familia es clave para ayudarnos a revertir y cambiar nuestra vida cuando nos sentimos más vulnerables e insignificantes. Cuando perdimos el volado, la familia es la que vuelve a lanzar la moneda para que nos toque el lado que queremos. 

Todos alguna vez hemos jugado Jenga. Para los que no, es un juego de mesa que trata de quitar de una torre una pieza, pero sin tirar la torre. Mientras van pasando los turnos, y cada participante va quitando una pieza de la torre, ésta cada vez tiene menos equilibrio; hasta que uno quita la pieza clave que la sostiene y se cae. A lo que quiero llegar con esto, es que cada uno de nosotros estamos conformados por piezas igual que la torre de Jenga. Estas piezas, son aquellos pilares de los que nuestra vida está sostenida. Podemos ir quitando una pieza y después otra y después otra y al igual que la torre, nuestra vida se viene abajo. Lo bueno del juego es que las consecuencias no son graves, pero en la vida; se le llama depresión, ansiedad, crisis. La familia es unas de las piezas del centro de la torre Jenga de la vida. Las piezas del centro son aquellas que nadie se atreve a quitar, que le dejan al último jugador para que pierda. Cuando una persona, quita la pieza de la familia, nuestra torre se cae. Cuando alguien tiene rencor, odio, o repudia a su familia; su vida se queda sin una pieza fundamental que ayuda a mantener firme la torre. Y no es cuestión de mi perspectiva;  pero es que tenemos un problema, y la familia es la primera que nos ayuda a resolverlo. Tenemos una alegría, y la familia es la primera que celebra nuestros triunfos. Gracias a la familia nos integramos a la sociedad. Es la que nos ayuda a lidiar con los altibajos. Es aquella que nos saca de las crisis.

Comprender el significado de la familia, es muy difícil. En ella se encuentra un misterio muy grande, pero, sobre todo, bueno. Y digo que esconde un misterio bueno, porque el mismo Jesús en su estancia en la tierra, quiso tener una. Quiso tener una madre que lo formara, así como un padre, primos, amigos etc. Algo ha de haber atrás de ella, que tal vez, nunca sepamos, pero seguro es algo que nos ofrece muchísimo y que nos hace trascender como personas. 

Tristemente, es común que las personas otorguen una menor importancia a su familia. Es normal que discutamos con los miembros que la integran, es algo que es provocado por la interacción frecuente con alguien; lo malo surge cuando se forma el rencor e incluso el odio entre ellos. También, es común que este rencor entre familiares surja cuando más se necesitan unos con otros, y no me dejarán mentir, pero los tiempos de crisis, los tiempos difíciles; unen o separan a la familia. Y esto no solo aplica en cuestiones familiares, sino que en todas las cosas que nos pasan en la vida tenemos solo dos formas de afrontarlas: tomando o no las riendas. Dejándonos llevar por el optimismo y la fortaleza, o ahogarnos en la tristeza y en la desesperación. La familia unida es el optimismo, es la fortaleza, es la única luz que vemos cuando la vida nos pone totalmente oscuro el camino. De nada sirve ser el mejor en el trabajo o en algún deporte; si atrás de todo éxito, de todos esos logros; se encuentran aún en ti rencor, e incluso odio a tus familiares y amigos. Apuesto a que tenemos más logro, mucho más mérito, perdonando a nuestro prójimo; que cualquier éxito profesional que estemos o hemos logrado. 

Antes de continuar, quiero aclarar algo. Puede ser que varios de los que leyeron lo anterior piensen: “Este tipo no tiene ni idea de lo que yo he pasado con mi familia, no tiene idea de lo que dice.” Es cierto. Hay situaciones por las que la unión en la familia es muy difícil y tal vez me quede yo muy corto con mi explicación. Pero de dos cosas estos muy seguro.

Primero, que el perdón siempre es una opción. Siempre permanece sea cual sea la situación. El rencor, el desprecio, el odio; es algo que solamente nosotros deseamos sembrar y que solamente nosotros podemos arrancar, aprendiendo a perdonar. Aprender a perdonar no es cualquier cosa. Decía Nietzsche que cuando perdonamos salimos de esa eticidad de la costumbre, la cual no nos permite diferenciar entre venganza y deuda; donde convertimos la justicia en un acto de venganza. Aquel que sabe perdonar, sale de la eticidad de la costumbre. Se convierte en un superhombre. Para mí, el perdón es el acto sobrenatural por excelencia. Cuando perdonas te das cuenta de que es un error pensar y aspirar a una vida mejor si solo la consigues empeorando la vida de otra persona. Te das cuenta de que toda tu lucha no sirve de nada, porque está fundada a partir del desprecio, el rencor y el odio al prójimo. 

En segundo punto, mencionar el papel de los amigos como familia. Existen situaciones en las que, en el plan de Dios, para algunas personas, no entra el tener una familia o nunca poder llevarse o reconciliarse con ella. Para esos casos, y para todos en general, es de vital importancia rodearte y crear amigos que consideres realmente familia. Amigos que te ayuden a crecer, que te ayuden a progresar como persona y que saquen lo mejor de ti. Que sea una relación que no esté fundada en egoísmo, sino en el amor más puro que existe. Estoy plenamente seguro de que los lazos que se forman con las amistades pueden llegar a ser igual de fuertes, o incluso más, que aquellos que son biológicos. Pienso que la decisión de elegir amigos es una de las más importantes de la vida y, al igual que la familia, cuentas los miembros con los dedos de las manos. 

Si alguno de ustedes no supo aprovechar la gran oportunidad que tuvimos este tiempo para acercarnos a nuestros seres queridos, que sea su primer propósito del 2021. Enamórate de tu familia y ve encontrando aquel misterio tan grande que se esconde detrás de ella, que te lleva a trascender.

2 comentarios

  1. Increíblemente atinado con este año!
    A reconstruir y luchar por la familia!!!
    Agarrarnos de la mano de Dios y defender la verdad para saber discernir entre la justicia y la venganza.
    Volver a lanzar la moneda libremente y buscar la alegría.
    Excelente artículo, muchas gracias por compartir

    Le gusta a 1 persona

  2. Increíble representación de la situación es de mucha gente actualmente, me encantaría poder compartirlo a todos, ya que muchas personas toman el amor y el cariño por costumbre o rutina y no se dan cuenta del verdadero poder y milagro que tenemos en ella.

    ME ENCANTO

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s