¿Qué nos está sucediendo?

unnamed.png

Por César Daniel Cruz Bartoluchi

“Lo preocupante no es la perversidad de los malvados
sino la indiferencia de los buenos” Martin Luther King

Llego a mi casa, abro Twitter, veo un trending topic con el nombre de Fátima”. Curiosamente, el primer tweet que leo es la descripción del personaje: 7 años, estudiante de una escuela primaria en Xochimilco; se reportó como desaparecida en la colonia Santiago Tulyehualco el martes 11 de febrero. Posteriormente, se informa que su cuerpo fue encontrado sin vida el sábado 15 de febrero en la colonia Los Reyes [1] dentro de una bolsa de plástico… Sí, ¡una bolsa de plástico! Lo peor de todo es que la posición de algunos será: ¡total!, una tragedia más que pasará”.

Como seguramente pasa con miles de mexicanos, no puedo dejar de pensar en este hecho tan atroz. Ya sólo pasa por mi cabeza ¿qué rayos nos ha sucedido? Es como si México fuera el set constante de una afamada película de terror, en donde los actores principales ya no son solamente narcotraficantes y políticos (o “la mafia del poder”), sino que nos hemos vuelto nosotros, los ciudadanos mexicanos, los protagonistas de nuestra propia serie criminal, que parece contar con temporadas interminables  que al final se renuevan sólo cada tres, cuatro o seis años.

En el humilde intento de ordenar estas ideas en mi cabeza, encuentro que tres de ellas  logran mejor expresar mi opinión sobre el problema: la muestra de indiferencia, la insuficiencia de nuestra capacidad para la correcta identificación de las causas, y el olvido a lo que somos.

Primeramente, pareciera que la constante tormenta de primeras planas en los medios de comunicación nos ha convertido en personas insensibles ante los crímenes que vivimos día a día en nuestro país. Un lugar en donde se registran 34,582 muertos en un solo año (de los cuales 946 son feminicidios [2], y eso sólo hablando de los registrados), y donde además escuchas que “es consecuencia del neoliberalismo” y que lo importante es la rifa (no rifa) de un avión (del que el Gobierno ni siquiera es dueño), es totalmente enfermizo para todos.

Bien apuntaba Benedicto XVI: La paz peligra no sólo por el conflicto entre las concepciones restrictivas del hombre, o sea, entre las ideologías. Peligra también por la indiferencia ante lo que constituye la verdadera naturaleza del hombre”. La indiferencia logra que la omisión se vuelva rutinaria, en lugar de intentar buscar lo extraordinario.

Por otro lado, pareciera que, en nuestro afán de identificar las causas, preferimos creernos la mentira de que los homicidios son asuntos que sólo suceden dentro del crimen organizado y que nada de lo anterior nos podría llegar a suceder. Mágicamente, nos olvidamos de ese hecho: aparece un nuevo y muy viral meme, y seguimos con nuestra vida. Es como si nuestra miopía o ignorancia nos cegara respecto de identificar correctamente las causas del problema en cuestión. Pero las verdaderas causas no son insignificantes. Sólo por poner un ejemplo: dentro de la discusión de las causas de los crímenes sexuales contra las mujeres en los últimos años, no se habla sobre la hipersexualización de la sociedad o sobre el consumismo deshumanizado y desordenado como posibles causas del problema. Tan sólo el exponer que la edad promedio de acceso a contenido pornográfico es de entre los 12 y 15 años, (y en Estados Unidos los 8 años) deja bastante que pensar [3]. Y con muchas otras problemáticas, los ejemplos pueden seguir. Pareciera que aún con estos tristes acontecimientos, seguimos celebrando los vicios y condenando las virtudes: celebramos la vida opulenta injustificada o la vivacidad de las personas por “pasarse de listos”; condenamos los actos nobles, como si lo fueran sólo porque no vendieran y fueran inservibles ante el consumo inmediato e individual.

Finalmente, el parcial olvido a nuestros orígenes, a nuestros valores y virtudes logran que la mezcla de las dos anteriores logre su cometido: la completa eliminación de la  comprensión de lo que somos y queremos ser. La indiferencia y la identificación insuficiente de las causas nos convierten en simples espectadores de la realidad, de nuestra realidad. Logran que nos creamos que nuestra incidencia en las cosas que suceden es insignificante y queda fuera de nuestras manos, incluso en aquello de lo que verdaderamente somos responsables. 

Es como si pensáramos que envolviendo nuestros problemas en una bolsa de plástico (sí, en una bolsa de plástico), nadie nunca los va a encontrar, que están resueltos y quedan sin consecuencia alguna. Al final parece que no tenemos que dar cuentas a nadie. Y a lo único que nos conduce lo anterior es a vivir inmersos en una mentira, nuestra mentira; a acostumbrarnos a ella, y depender de ella. Logra quitarnos el deseo de aproximarnos asintóticamente a la verdad, y a casarnos en cambio con la mediocridad, inmersos en la idea de que las cosas no pueden ser diferentes.

Pensemos si la manera en que lidiamos con nuestras responsabilidades (en nuestro papel como hijo, padre, hermano, amigo, empleado, jefe… en nuestro papel como ciudadanos) no comparte las características del crimen cometido contra esa niña de 7 años. Esto sería  un buen ejercicio de reflexión personal. 

La verdadera cuestión aquí es, ¿qué haremos para que hechos como este dejen de suceder?

Referencias

  1. Esta colonia se encuentra justo en las delimitaciones de Tláhuac con Xochimilco. Esto provoca que entre las dependencias de seguridad de ambas alcaldías la reacción policiaca sea tardía.
  2. Según datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
  3. http://ddfv.ufv.es/bitstream/handle/10641/1567/Adriana%20Esteban.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s