Símbolos y monumentos

Maurizio González

Los símbolos tienen un lugar central en la construcción de las naciones: no sólo representan los valores comunes y sirven para identificar a los estados nacionales, sino que además permiten que los miembros de un grupo se reconozcan, activan sus emociones y les impulsan a la acción política. La lista podría ser muy larga e incluir escudos, banderas, lugares, episodios históricos, personajes y monumentos, dice Javier Moreno Luzón, catedrático de historia de la Complutense de Madrid. Desde la avenida Paseo de la Reforma hasta el centro histórico de la Ciudad de México se encuentran innumerables símbolos de estos tipos que nos recuerdan la grandeza de las luchas que nuestros antepasados lograron, algunos hasta la muerte, para defender los valores e ideales que definirían a nuestra nación.

El más famoso y uno de los más emblemáticos de la Ciudad es el Monumento a la Independencia. Una columna que termina con una estatua de la Victoria Alada, que simboliza el triunfo de una nación sobre una fuerza externa; por debajo, un pedestal que se complementa por estatuas e inscripciones que aluden a los principios por los que se luchó. Lugar de encuentro para celebrar triunfos nacionales, así como para mostrar descontento en manifestaciones ocasionales. Las últimas han sido, en pasadas y repetidas ocasiones, autoras de destrozos y vandalismos al patrimonio cultural mexicano.

  Estos sucesos han levantado la voz crítica de muchas personas, en su mayoría aluden a que en una manifestación no se debería dañar la vía pública y mucho menos dichos monumentos. Algunos dicen que esos símbolos patrios trascienden a los movimientos que los dañan al ser algo superior: nuestra identidad nacional. Algunos otros que se debe pensar en las personas que en un futuro van a tener que limpiar las pintas y otros destrozos. Las demás personas, simpatizantes de las manifestaciones en algunos casos, dicen lo contrario: las exigencias trascienden a los símbolos patrios y a un trabajo de limpieza.

Para entender estos actos hay que verlos como símbolos de un movimiento con exigencias legítimas que van desde el aspecto social hasta el jurídico. Después hay que entender aquello que se intenta menospreciar. En este caso sería el Monumento a la Independencia, que simboliza los principios por los que se funda el Estado Mexicano: la guerra (como defensa de la nación), la paz, la justicia, y la ley; mismos que están representados en el pedestal con estatuas que los personifican. Simbolizan aquello que el gobierno debe garantizar a los ciudadanos en todo momento, y que los ciudadanos deben exigirle. Sin embargo, en este país no existe la paz: vivimos el año más violento desde la Revolución; no hay impartición de justicia: impunidad en todos los niveles de la vida mexicana; y la ley solo existe en el papel. Con todo esto, no suena descabellado que un grupo de inconformes por dichas carencias generalizadas del estado se manifiesten con el fin de hacernos ver que esos ideales ya no están vigentes actualmente y que el régimen actual tiene que hacer algo al respecto para volverlos a tomar, y rápido. Este descontento manifestado en las marchas, principalmente la feminista y a la que se alude en este artículo, se muestra en los grafitis en diferentes monumentos que dicen: “Fue el Estado”, “Estado violador”, “La Patria mata”, “Policías violadores”, “México es un país feminicida”, entre otros. Estas frases crudas hacen referencia a el caso de 4 policías que violaron y mataron a una niña de 14 años en agosto y a la insuficiente medida tomada en noviembre en la capital por Claudia Sheinbaum con la alerta de género.

Por las implicaciones que tiene un ataque a los símbolos nacionales como los mencionados en el párrafo anterior, no se debería tomar cualquier agresión cometida contra estos a la ligera. Por lo tanto, la cuestión reside en si estos movimientos que recurren a esa práctica lo hacen de manera genuina en cuanto a disruptura social en contra de un régimen que falla en proporcionar lo indispensable a sus ciudadanos. El año más violento de México, feminicidios, violaciones, impunidad generalizada. ¿Son estas razones válidas para violentar la identidad nacional?

3 comentarios

  1. Las frases no solo hacen referencia a UN evento de violencia hacia UNA niña, hacen referencia a las 9 mujeres que son asesinadas AL DÍA, las miles de violaciones impunes, la violencia y el acoso a la mujer que se vive día con día. Muy cojo tu artículo y no llega a nada. Solo usa palabrotas rimbombantes pero no se atreve a tomar una postura ni a concluir nada.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s