Fin de la neutralidad del internet

Ana Paola Gris Trinidad, @AnaPaolaGris

El internet es uno de los mayores logros de la humanidad, y desde su comienzo se ha regido bajo los preceptos de la llamada neutralidad. Ésta estaba implicada como precepto fundacional cuando se procuraba el trato indiscriminado a usuarios, proveedores, y a los contenidos mismos de la red.

Se llama neutralidad del internet al tratamiento equitativo y neutral de todos los datos  que deben hacer los proveedores del servicio y los gobiernos, e impide cobrar distintas tarifas  a los consumidores dependiendo de  las páginas que se visitan. También cobrar distintas tarifas a dueños de páginas, para que sus páginas transiten por la “vía rápida” en lugar de la lenta. Pero la neutralidad de la red  está en riesgo.

La administración de Obama fue la que legalizó las reglas de la neutralidad del internet. Sin embargo, el Partido Republicano venció en las votaciones para determinar si se revocarían éstas reglas. Así, el jueves 14 de diciembre de 2017, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EUA culminó la propuesta.

Esto no solo pone en riesgo al universo creativo que es la red, sino que el mismo consumidor es afectado. El prescindir de la neutralidad del internet posiciona a los usuarios en evidente desventaja. El empoderamiento de los grandes proveedores web reabre la discusión sobre quién controla el contenido y el tráfico: si ahora puede haber un alguien que regule contenidos, el acceso a estos, y la calidad y velocidad de datos, puede haber un  alguien que controle el internet.

Se debe señalar el ultraje a la democracia. La FCC pasó por alto las protestas de los gigantes de internet como lo son Facebook, Google, Amazon, o Twitter, y las críticas de los llamados Pioneros del internet, así como también ignoró el porcentaje mayoritario de usuarios estadunidenses que manifestaron su descontento en una encuesta publicada por la Universidad de Maryland. Y por otro lado, está el agravio a la igualdad y libertad de uso y acceso.

La revista Wired indicó que la nueva reglamentación desfavorece la competencia e innovación de los usuarios, y especialmente al desarrollo de pequeñas compañías, pues se podrían ver gravemente obstaculizadas por los mismos proveedores de internet. Wired aseguró que, una vez efectuada la nueva legislación, los servicios en línea tendrán que pagar por mantenerse fuera del carril lento, así como también las fuentes de noticias o de opinión que no son mainstream no podrán costear su permanencia—y menos competencia—en el mercado de ideas. Se abre una brecha en el mundo digital: entre el internet de ricos y el internet de pobres.

El internet como lo conocemos está a punto de terminar. Lo que antes era una infraestructura pensada para conectar ordenadores dispersos por todo el mundo, ahora se convierte en otro espacio comercial. Aunque la legislación ya es un hecho y entrará en vigor en el año en curso, la polémica está fresca y la discusión aún es vigente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s